Language and login selector start
Idioma
Deutsch
English
Español
Français
Italiano
Language and login selector end

Exposición Individual: Alberto Reguera - "Declinaciones pictóricas" (final)

25 Marzo 2010 hasta el 3 Mayo 2010
  Alberto Reguera
Alberto Reguera
Escaping clouds A
Ensamblaje con acrílico y pigmentos sobre lienzo, 100 x 100 x 25 cm
2007
 
josedelafuente.gallery Galeria JosédelaFuente / (former Nuble - antes Nuble)

Galería Nuble
C / Daoiz y Velarde 26
39003 Santander
España (mapa de la ciudad)

Enviar Correo electrónico
tel +34 (0)94 - 231 37 45
josedelafuente.gallery


Texto crítico del catálogo de la exposición de Alberto Reguera

LAS DECLINACIONES PICTÓRICAS DE REGUERA

Hace más de veinte años que conozco su obra. ¡Y más de veinte que Alberto Reguera me sorprende y me anima a seguir su constante evolución!
Un pintor que no deja de sorprender es un pintor que se lanza. Que se supera. Es un pintor deportivo, aunque nunca se haya entrenado como corredor de fondo. Es un pintor comprometido, aunque discreto. Es un hombre combativo, que da ritmo a su vida empleándose sin tregua y en cuerpo y alma por los caminos del descubrimiento y del canto gregoriano. ¡Menuda rareza!
Muchos artistas dejan de preocuparse del porvenir encantado de lo aleatorio cuando se les ofrece un sello certificado. Cuando una vez reconocidos por un determinado estilo, que les puede haber costado años forjar, su arte parece instalarse en una perennidad que creen para siempre convincente. Nada más engañoso. " ¡Quien no avanza, retrocede! ", refrán tantas veces cumplido. Nada que ver con el noble segoviano Reguera.
Miradas paisajísticas en reflexiones cósmicas, juegos de materia en desbordamientos plásticos, el propio marco en sus excrecencias indefinidas, si no infinitas, del lienzo cuadro al cuadro objeto, el pintor avanza por una vía que, en su caso, se demostraría regia, si no estuviera muy lejos de reivindicar tamaña usurpación…
Vía sentimental, proverbial, ideal. E ideal, porque se trata simplemente de la vía que un hombre para sí ha elegido, porque es su segunda piel.
Reguera y su arte son uno. Uno y otro caminando juntos, expuestos al azar, a los avatares de la propia vida.
Y así, como todo hombre de bien, Reguera se lanza y el cuadro casi le supera. Con él, el cuadro crece más allá de los límites previstos, convencionales, crece en el espacio, muda en una agitación proliferante. Con él, la pintura gana libertades que la transfiguran y la confortan en su arte de ser pintura antes de cualquier otra cosa. ¡Pintura sobre todo!
Abstracta si se quiere, esta obra está cargada de sentido, de imágenes, de olores, de sabores muy particulares. De ella se respiran ambientes, impresiones, sensaciones, serenidad, pero también tormento. Es el reflejo de una vida, de lo cotidiano. Y de su porvenir, puesto que no se detiene en su camino. Es la voz de un hombre que resume y trasciende su vida con ritmos, materias, colores.
De lo oscuro a lo brillante, de los azules a los amarillos, de los verdes a los negros, a los rojos, a los caldera, todos los matices salen al encuentro, según el día y la hora. De un cuadro casi liso, a uno jalonado de hinchazones, de la materia quieta, a la brutalidad de la obstrucción. Del Sur al Norte.
Hombre de España y de tierras áridas, Reguera es además un viajero de gustos planetarios - ¿para ver desde allá las cosas con más claridad? - las idas de Madrid a Paris, de Hong-Kong a Oslo, de mares cargados de azules traslúcidos a los fiordos polares y luminosos.
Y gracias a sus desplazamientos sin fronteras, ha podido convencer a su lienzo para que se convierta en algo distinto a un mero lienzo. ¿Arte en suspensión, arte en constante devenir?
Al principio fueron las pinturas cúbicas, sus cúbicas obras dispuestas en instalaciones cromáticas por el espacio de sus galerías. Al filo de esta experiencia, las dos dimensiones de la pintura se tomaban evidentes libertades por su estatuto dominante, al gusto del artista aventurero. ¿Por qué diantre la pintura no podría rivalizar con la escultura y, más aún, con la instalación? De las dos a las tres dimensiones, no le supuso más que una cuestión de colocación en el espacio para ser mostrado. Con él, gracias a él, y auque no fuese el único con esta forma de disponer, la pintura se cuelga nuevas medallas, se perfila como el espíritu de una época, más abierto a los audaces, no siendo palabras vacías sobre una pared (como le reprochaban sus detractores).
Con el tiempo, Reguera ha ido más lejos. La pintura se ha desbordado de un lienzo a otro, se ha desbordado del lienzo a la propia pared… Se ha largado. Con un palmo de narices frente al lienzo que la había visto nacer, ella se escapaba, hacía su vida a base de tentativas de explosión por encima de toda frontera…
La materia es densa, más que nunca, los cromatismos arden como nunca antes habían ardido, la pintura se entusiasma, estalla, se abre paso con proyecciones espaciales que no dejan de salpicar. Derrama sin cesar su potencial. Ardiente.
Plácido en el encuentro, tímido si se le aborda, discreto si se le interroga, Reguera se expresa esencialmente en su pintura, con sus inmersiones en la infinita proyección de sus sentimientos a flor de lienzo.
También fotografía. Fotografía espacios que le encantan o conmueven. Paisajes fotocopiados gracias al ojo que los ha mirado y codiciado, con la misma lente que sus cuadros. Reflejos de alma. Paisajes interiorizados. Instantes privilegiados. Color sobre el gris asfalto.
¡Quién dijo que Reguera era un pintor abstracto!

Roger Pierre Turine

Crítico de arte de La Libre Belgique

Bruselas, 28 de enero de 2010

  • ArtFacts.Net: la experiencia al servicio del arte

    Desde sus comienzos en 2001, ArtFacts.Net™ ha desarrollado una exhaustiva base de datos de artistas a través de sus colaboraciones con galerías, museos, ferias y asociaciones de marchantes de arte nacionales e internacionales