Esta exposición presenta una selección de obras recientes de Prudencio Irazabal, alavés nacido en Puentelarrá en 1954 y residente en Nueva York desde 1986. Prudencio Irazabal siempre se ha preocupado en su obra por la pintura en si misma, desde la materialidad y tridimensionalidad en las primeras obras hasta el análisis del color en sus piezas de los años 90, momento en el que crea cuadros de apariencia monocromática que a la vez desplegaban ostensiblemente el conjunto de colores que intervenían. Sus últimas obras se caracterizan por colores más intensos y saturados, en las que resulta imposible detectar el trazo de una pincelada: Irazabal trabaja minuciosamente, aplicando innumerables y finísimas capas de pintura o pigmentos. | |||||

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