Language and login selector start
Idioma
Deutsch
English
Español
Français
Italiano
Language and login selector end

Exposición Individual: Teresa Gazitúa / sala gráfica (final)

15 Abril 2009 hasta el 6 Junio 2009
  Teresa Gazitúa / sala gráfica
Teresa Gazitúa
 
www.galeriapready.cl Galería Patricia Ready

Galería Patricia Ready
Av. Espoz 3125, Vitacura
7630192 Santiago
Chile (mapa de la ciudad)

Enviar Correo electrónico
tel +56 2 - 953 62 10
www.galeriapready.cl


Teresa Gazitúa nos lleva en su caminar investigativo por rutas siempre sorprendentes.

Desde hace ya un par de años trabaja intensamente con un soporte nuevo en su extensa trayectoria: el vidrio templado. Cómo una artista con formación de grabadora utiliza este material ? Qué le interesa específicamente del vidrio plano endurecido, mediante un proceso que fue desarrollado en Europa a comienzos del Siglo XX ? No hablo del vidrio, que es antiquísimo, sino del desarrollo industrial ideado para templarlo, tratamiento que lo convierte en un elemento mucho más duro y resistente que su materia prima.

El vidrio templado parte de cualquier tipo de vidrio plano. Un proceso de choque térmico superficial (se calienta la lámina casi hasta el punto de fusión, y se enfría la superficie de golpe) lo endurece, tornándolo auto-portante -se puede suspender, o colocar sobre un soporte de base, o con bisagras, sin necesitar un marco-. Su uso se consolidó en la construcción y en vehículos automotores durante la segunda mitad del siglo XX, por su dureza, y por el hecho de que si se rompe, se despedaza en piezas no cortantes (por eso se llama "de seguridad"). Cualquier vidrio, mientras esté bien ventilado, no se opaca y es más resistente al rayado que las láminas plásticas. El vidrio plano "incoloro" habitualmente tiene un tinte levemente verdoso o azuloso. El templado no cambia esto, aunque sí puede generar unas sombras, con determinado ángulo de la luz.

Dos parecen ser las características que la artista busca en este soporte: su dureza, que lo torna auto-portante, permitiendo no enmarcarlo, y su durabilidad y capacidad de no degradarse en comparación con una plancha plástica, además de su relativa transparencia, que lo diferencia radicalmente de las planchas lignareas, metálicas o plásticas usadas normalmente como matrices de impresión y de los papeles, textiles o cartones que reciben una estampa. Aclaremos de inmediato que la artista no exhibe, en esta oportunidad, grabados editados y seriales, sino piezas únicas, trabajadas con procesos que vienen tanto de la disciplina del grabador como de los métodos escultóricos.

Teresa nos sigue hablando del tiempo, del transcurrir del tiempo, legible en los cortes transversales de los maderos que utiliza como matriz de sus imágenes. El corte transversal de un tronco descubre un elemento invisible, su morfología interna, tal y como la excavación de un antiguo edificio enterrado le descubre al arqueólogo su configuración. Este proceso investigativo, el mirar dentro, es el primer paso en el camino creativo de la artista.

Los cambios bajo la corteza acusan un registro, cada temporada deja su huella. Los árboles graban el paso de los años o de los siglos en los anillos que van generando sus troncos y ramas a medida que engruesan. Desde el núcleo primario, cada anillo indica un cambio estacional y climático que la ciencia de la dendrocronología puede analizar. El último será el que queda justo bajo la corteza; así el anillo más amplio es el más joven. La progresión va englobando los anillos previos, tal y como la historia engloba les épocas pasadas.

Para Teresa importa la estética de estas líneas más o menos concéntricas que aluden a un patrón básico en nuestra percepción visual: la progresión. La imagen de los anillos se transfiere, mediante un meticuloso proceso fotográfico trabajado con Photoshop, a una de las caras de la plancha de vidrio, usando un proceso serigráfico con tintas epóxicas. Después, dicha imagen se retrabaja, en la otra cara del vidrio, con buriles eléctricos, cavando, ahondando, grabando literalmente. El grabado superficial del vidrio es una técnica antiquísima. Usualmente se hace con abrasivos minerales o brocas y discos metálicos recubiertos con un elemento abrasivo, como polvo de diamante.

Cada vidrio genera dos visiones que integran su grosor: anverso y reverso. Y desde luego, acusa la relativa transparencia de este soporte. La transparencia implica una especialidad que es parte constitutiva de la obra.

La transparencia ya había sido utilizada por la artista en obras anteriores que incluyen formas impresas sobre acetatos flexibles o láminas acrílicas. El resultado conforma imágenes que parecen flotar en un espacio indeterminado. Tales, algunos de los componentes del libro de artista Escrito en madera y traducido al castellano, del 2002, o la serie de grabados expuestos en la muestra Línea de tiempo, hace dos años, en el Museo Nacional de Bellas Artes. El vidrio parece fijar estas imágenes flotantes, les confiere solidez y contundencia, las hace más presentes y asertivas.

A la imagen impresa, que resulta de una fotografía intervenida, se suma un trabajo manual y directo de grabado, de incisión, que la califica con un carácter gestual, único e irrepetible. Se requiere una total seguridad para ejecutar el gesto indeleble de los buriles. Solo un artista con gran experiencia en el oficio puede lograrlo, y Teresa Gazitúa lo logra plenamente. Lo expuesto en el espacio alto de la galería Patricia Ready así nos lo confirma. Este espacio, pensado para obra gráfica, acoge perfectamente los grabados sobre vidrio que allí se exhiben.

Y aquí cabe una consideración sobre la espacialidad de estas obras que, si bien claramente controladas y circunscritas a su soporte, se expanden visualmente más allá de los límites físicos que poseen. En parte, porque el soporte translúcido genera una imagen expansiva: se mira el vidrio, pero también se mira a través de el. El observador ve la imagen, su soporte y el espacio posterior. Cada trabajo incluye su entorno inmediato, como lo hace una escultura exenta. También incluye, en algunos casos, las sombras producidas por la iluminación artificial.

Por sus contenidos conceptuales estos vidrios conjugan una simbología profunda y emocionante en un objeto estético: el tiempo y el espacio, nociones primas que el hombre inventó como parámetros definitorios de su propio ser.

María Elvira Iriarte

  • ArtFacts.Net: la experiencia al servicio del arte

    Desde sus comienzos en 2001, ArtFacts.Net™ ha desarrollado una exhaustiva base de datos de artistas a través de sus colaboraciones con galerías, museos, ferias y asociaciones de marchantes de arte nacionales e internacionales