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art.es n° 6-7 : ¿Qué pasa en...Miami, la capital de Latinoamérica?


Miami

Miami es la ciudad híbrida por excelencia: mezcla de ciudad norteamericana y latina, tanto en su morfología como en su funcionamiento; de negocios y de vacaciones; urbe de cristal y cemento en medio de una exultante reserva natural que la invade hasta sus entrañas; terrestre y acuática; coches y barcos; bilingüe de español e inglés; conservadora y progresista; enclave de la economía de mercado a un tiro de piedra (podríamos decir "de balsa") de la Cuba castrista... Ciudad con dos ferias de arte de prestigio mundial, Basel Miami y Art Miami, que se celebran en el exiguo plazo de un mes. Su misteriosa ambivalencia queda reflejada en la incógnita que el Estado de Florida suscita últimamente en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, disputado hasta el recuento manual de votos por republicanos y demócratas. Para un español acostumbrado a pasar temporadas en este país, y que ya a los 18 años lo recorrió en 8.000 kilómetros de autobús ('Greyhound'), de Este a Oeste y de Norte a Sur, estar en Miami es una experiencia nueva. Nueva York no es en absoluto una ciudad típica de los Estados Unidos (yo la llamo el 'Distrito Federal del Mundo'), pero Miami tampoco, aunque por motivos distintos. Es un punto intermedio entre España y USA. Y entre Europa y América. Lugar privilegiado por la naturaleza, quiero imaginar cómo sería cuando Juan Ponce de León lo "descubrió" en 1513 y cuando Pedro Menéndez de Avilés lo conquistó definitivamente, fundando San Agustín en 1565, la ciudad más antigua de los Estados Unidos. Los conquistadores españoles no podían sospechar que aquí estaría un punto neurálgico mundial de la vida social, económica y artística cuando llegaron a estas tierras y a estas aguas, islas y cayos, comunicados hoy por puentes, ferrys y helicópteros. Ni lo sospechaba el Gobierno español que vendió toda la Florida al norteamericano en 1821. Miami era una selva de manglares que hoy la alta burguesía 'panamericana' (de USA y Latinoamérica, amén de una creciente colonia europea) trata de conservar para instalar sus mansiones junto al agua, con embarcadero particular incluido, como si se tratara de una Venecia americana. En esta ciudad, donde el 65% de sus habitantes habla español, los nombres españoles están por todas partes, como en 'Villa Vizcaya', mansión construida en 1916 y con espectaculares jardines sobre las aguas de 'Biscayne Bay'. En sus obras trabajó nada menos que el 10% de la población de Miami de entonces. La ciudad ya despuntaba por su afición a la sensualidad del lujo y el arte. En sus extensas primeras filas de agua ("Millionaire'' Row") también está la casa que perteneció a Al Capone. Como la residencia de Carlos y Rosa de la Cruz, anfitriones del tradicional desayuno que ofrecen durante Basel Miami, a base de café, té, bizcocho y arte de última generación. Desde el selvático jardín a orilla de una bahía uno disfruta especialmente del clima, en pleno diciembre, con la vista de obras de arte que las cristaleras de la casa permiten contemplar desde el exterior, aunque también puede recorrer el interior de la casa libremente, por supuesto. Son tres las familias coleccionistas de Miami que, en ejercicio de hospitalidad latina, abren sus puertas a los que asistimos a la feria: los de la Cruz, los Margulies y los Rubell. Ser coleccionista aquí es una profesión que se ejerce con ejemplar profesionalidad mestiza, la que combina la tradicional "open house" anglosajona con la familiaridad latina.




Basel Miami 04 © Art Basel

Art Basel Miami

Hay un paralelismo entre el desembarco de los españoles en estas tierras, hace quinientos años, y el que, refiriéndonos al terreno del arte, hizo Samuel Keller al frente de su equipo de Art Basel hace tres. En realidad, fue hace cuatro años cuando debió ocurrir, pero, igual que los españoles pospusieron la conquista de la Florida cincuenta años por la resistencia de los indios y los corsarios, Keller tuvo que cancelar la primera edición de Basel Miami por los atentados terroristas a los Estados Unidos de 2001. Fue en 2002 cuando ocurrió el gran evento: la feria de arte suiza de Basel, considerada la más importante del mundo, abría sucursal en Miami, donde las condiciones estrictamente físicas (geográficas) y las estructurales (sociológicas, económicas y culturales) han permitido una expansión que está haciendo que la filial supere incluso a la nodriza. Hasta el clima y el ambiente latino festivo contribuyen a que todo el área metropolitana de Miami, desde Miami Beach a Coral Gables, sea una fiesta del arte la primera semana de diciembre. ¿Qué duda cabe que esto predispone también favorablemente al consumismo coleccionista?, como dice Kerstin Wahala, director de la galería Eigen + Art (Leipzig, Alemania), refiriéndose a la reciente edición de 2004: "hemos podido desarrollar relaciones más intensas con los coleccionistas gracias a esta atmósfera relajada". Y es sintomático que Ernst Hilger, galerista de Viena, ya tenga apartamento propio en Miami. Uno de los grandes aciertos de Art Basel Miami es la forma exquisita en que cuida y organiza los actos sociales que abrazan y ensalzan la feria, porque en Miami, capital sociológica (y económica) de Latinoamérica, esto es algo intrínseco a la idiosincrasia de la ciudad. La importancia dada al departamento de Relaciones Públicas, con Marlen Melone al frente, y el protagonismo del Comité de Recepción local ("Host Committee"), tanto en su versión "senior" como "junior", así lo demuestran. Seguramente, muchas decisiones de compra se tomaron en las fiestas nocturnas y diarias de los jardines de los hoteles Delano, Raleigh, Shore Club, Carlton y Sagamore, éste último con una colección de arte contemporáneo en sus espacios públicos. El concepto de solapar y hermanar lo estrictamente artístico con los eventos del cine, el diseño y la música logra una espectacular sinergia y hace que toda la movida de Miami se movilice, a la que nos sumamos entusiasmados todos los extranjeros, que no nos sentimos 'extranjeros' en esta ciudad (y mucho menos siendo español). Al menos los que pertenecemos al mundo del arte y durante los cinco días mágicos de Basel Miami.




Murals on the outside of a Dacra building © Dacra

Craig Robins, 'Design District' y Arte Público

El célebre 'Design District' merece punto y aparte. Hablar de él es hablar de Craig Robins y de su polifacética empresa inmobiliaria, Dacra, fundada en 1987 y que se autodefine como "una fuerza creativa que combina diseño urbano, arquitectura, arte e innovación". Craig vislumbró el poder del arte contemporáneo, con su "glamour" incluido, y compró edificios y solares en lo que entonces era un área deprimida (aún hoy, los múltiples espacios dedicados a la actividad artística en el distrito son unos oasis en medio de una zona peligrosa). Y empezó a cederlos a artistas para que los usaran como talleres, lugares de exposición y todo lo que supusiera creatividad, muy en la línea de la famosa Movida Madrileña de principios de los 80. La idea funcionó como un imán: la zona atrajo enseguida a galerías, tiendas de muebles de diseño y a cuantos tenían alguna inquietud creativa. Lógicamente, se revalorizó inmensamente, y hoy es una de las mecas mundiales de la creación en todas sus formas: arte, moda, arquitectura, música y actividades que se escapan a ser etiquetadas. Durante la celebración de Basel Miami, el Distrito funciona como una extensión nocturna de la feria, y en la pasada edición tuvo su fiesta estelar, "Art Loves Design", el sábado, 4 de diciembre. Con algunas calles cortadas al tráfico para actuaciones musicales (y de todo tipo), más de 10.000 personas recorrimos hasta la madrugada múltiples exposiciones... y muchos agotamos las tarjetas de visita que llevábamos en los bolsillos. Visto el éxito de Dacra, otros promotores inmobiliarios están siguiendo los pasos de Robins, como Jeff Morr (propietario también de la Liquid Blue Gallery), que se están lanzando a la actividad artística no ya sólo en el Distrito, sino en otras zonas de Miami, estimulados también por la llegada de Art Basel a la ciudad, que ha abierto la Caja de Pandora para infinidad de iniciativas más o menos latentes y otras 'de nueva generación', como las de Art & City, empresa que destaca por su sensibilidad artística y que convoca los premios que llevan su nombre. Y la última noticia sobre esta hermandad casi compulsiva que hay entre la promoción inmobiliaria y el arte en Miami (aún no difundida 'oficialmente' en el momento en que escribo) es el encargo que Craig Robins ha hecho al arquitecto español Juan Ábalos para que diseñe y construya el museo que ha de albergar su colección de arte y que estará situado, claro, en el Design District. Pero aún no hemos terminado de hablar de Robins. Su próxima sorpresa se llamará Aqua Allison Island, un conjunto residencial que parece estar diseñado expresamente para los coleccionistas de arte y en el que Guillermo Kuitca y Richard Tuttle desarrollarán por primera vez proyectos de arte público. Lógicamente, el Arte Público es la especialidad de Robins y algo que está muy presente en la fisonomía de la ciudad, quizá fomentado por su clima y por el protagonismo que 'la calle' tiene en su vida social, un rasgo europeo y latino que no existe en la mayor parte de los estados Unidos. Living Room, del matrimonio argentino radicado en Miami Behar y Marquardt, es una obra que marcó un hito en la historia del Arte Público: el Living Room Building (propiedad de Dacra) fue diseñado en función de la obra y no al revés, como suele ser. Situada en la esquina de dos calles del Design District, su provocativa escala hace que la entrada al edificio parezca la puerta de una casa de muñecas situada en el suelo de ese monumental y sorprendente 'cuarto de estar'. La colección de la familia Rubell también tiene su sede en el Design District. En el desayuno de este año pudimos ver las adquisiciones hechas durante los últimos 12 meses, entre las que destaca el interés por la pintura del sacralizado Grupo de Leipzig. Dentro de la euforia que impregna los círculos artísticos de Miami, los Rubell aprovecharon la feria para presentar al público la ampliación del edificio: 18 nuevas salas de exposición, una biblioteca para investigadores, un nuevo jardín de esculturas, salas dedicadas a "New Media" y un laboratorio de conservación. La Colección Margulies no está situada exactamente en el Design District, pero sí próxima a él, en el también llamado Wynwood Arts District, y acaba de inaugurar nuevo edificio, abierto al público, en el que poder exponer algunas más de las 12.000 piezas que forman su colección, especializada en fotografía, video, escultura e instalación.

Galerías, museos y centros de arte

Curiosamente, Miami no cuenta aún con un tejido museístico acorde con su pasión por el arte contemporáneo, en lo que a número se refiere. El Miami Art Museum (MAM) y el Museum of Contemporary Art (MOCA) son las principales instituciones que realmente trabajan con la creación actual. El MAM, según su propia expresión, encara el arte "desde la perspectiva de diferentes tradiciones culturales, reflejo de la excepcional situación de Miami como puerta de Las Américas". Su espléndida exposición de Fabian Marcaccio (argentino y residente en Nueva York), Miami Paintant, así lo ha demostrado. El MOCA se ha ganado una merecida fama mundial por su colección y por la programación de exposiciones arriesgadas e innovadoras. El Bass Museum of Art, sin embargo, es más 'cajón de sastre' y tradicional, aunque su vecindad con la sede de Art Basel Miami (el Convention Center, en Miami Beach) le esté haciendo espabilarse últimamente para no quedarse anclado en la historia. Y el Centro Cultural Español sorprende por una actividad que no es muy frecuente en este tipo de instituciones. En cuanto a las galerías, como es lógico, son las primeras en reflejar la euforia artística de la ciudad, ya que son su oferta comercial permanente y estable. Y, también lógicamente, la mayoría están situadas en el Design District, como Karpio, Kevin Bruk y Steinbaum... El MOCA supone otro foco de atracción, como ocurre con Ambrosino, que cuenta con dos espacios casi contiguos frente al museo. Diana Lowenstein y Snitzer, por su parte, se mantienen en Coral Gables. Es raro que todavía no haya abierto ninguna galería realmente importante en Miami Beach.

Fernando Galán




art.es © salamir creacion y arte, S.L.

Este artículo es una contribución de la revista de arte art.es, numero 6-7 (Nov.2004 - Feb. 2005).
Fernando Galán es crítico de arte y comisario de exposiciones. Editor y director de art.es.

Contacto:
Tel: +34 618 62 95 25
E-Mail: artesad@yahoo.es

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