Language and login selector start
Idioma
Deutsch
English
Español
Français
Italiano
Language and login selector end

Art Miami '06


Art Miami '06

Si el Cielo existiese, probablemente se parecería poco a Miami. Aunque para muchos jubilados dicen, ésta es su sala de espera. Con restos de árboles caídos, unos cuantos neones apagados y facturas millonarias por pagar, el pasado 5 de enero este paraíso inmobiliario aún trataba de reponerse de los últimos huracanes: Wilma, que asoló el sur de Florida con vientos de más de 150 km/h y Art Basel Miami Beach, que al parecer, se llevó consigo parte de las arcas de muchos coleccionistas.
Muchos coleccionistas no obstante abarrotaron el Centro de Convenciones en la inauguración – y jornadas posteriores- de la decimosexta edición de Art Miami. Algunos “grandes”, como los Rubell, Margulies o Ella Cisneros, que compraran o no, alegraron con sus visitas las agendas de muchos expositores.



Oleg Dzubenko
Y sobre todo, muchos pequeños compradores locales y latinoamericanos quienes con sus adquisiciones – la media estaba entre 5.000 y 20.000$, aunque también había obras por encima del millón- hicieron de esta edición una de las más exitosas, según su Directora Ilana Vardy.
126 galerías de más de 25 países presentaban una selección de artistas internacionales de una calidad mucho mayor que en ediciones anteriores – coincidían los visitantes consultados-. Junto a la abundante presencia de artistas latinomericanos pudieron verse multitud de nombres destacados del panorama internacional, así como propuestas arriesgadas en la sección “Currents”. Oferta muy variada, que atrajo a 24.000 visitantes (2.000 más que en la pasada edición) tanto locales como llegados de otras ciudades de EEUU, Canadá y Latinoamérica.
En los privilegiados stands centrales, los habituales en esta feria Cernuda y el colombiano afincado en Nueva York León Tovar reunían obras de grandes nombres latinoamericanos: Botero, Matta, el venezolano Jesús Soto o los cubanos Amalia Peláez, Wifredo Lam o Tomás Sánchez. Las vecinas Praxis International, Pan American Gallery y Lyla O. Reitzel completaban el elenco de artistas de la isla, con diversos trabajos de Roberto Fabelo, Torres Llorca, José Bedia y Kcho.


AES+F at Gallery Juan Ruiz
Dibujos y esculturas de éste último, realizadas con trozos maderas, gomas y materiales encontrados en playas cubanas, en referencia a la situación a la isla, llenaban también gran parte del stand del venezolano Juan Ruiz, mientras que las esculturas de Carbonell llenaban el espacio de Beaux Arts. Por su parte, la galería mexicana Nina Menocal, presentaba el proyecto individual de Agustín Bejarano artista también cubano, que siéndole denegada la entrada en el país, había aprovechado el incidente para preparar un performance y un vídeo, exhibido junto a sus pinturas. Más obras de Botero, Matta, Soto y Lam podían encontrar en galerías como ART+, Minsky, la española Joan Guaita o la italiana Santa Giustina – junto a trabajos, en esta última, de Chia, Jiménez Deredia o Guillermo Kuitca-. El variado espacio de Bellecour, mostraba, también dibujos de Botero, junto a un Lucio Fontana y un par de esculturas de Dalí e Yves Klein.
Pero no todo era arte latinoamericano. Como anunciaba Ilana Vardy al tomar la dirección de la feria, se apostaría por una cada vez mayor diversidad y un enfoque más universal. Así un gran número de galerías norteamericanas, europeas, asiáticas - e incluso de orígenes poco habituales en ferias internacionales como Líbano, Aruba, Mongolia o Australia- ofrecían una variadísima selección de artistas internacionales.
Próximos a la entrada, los stands de Jerold Melberg y Budja ofrecían una muestra de arte norteamericano de posguerra, con trabajos de Motherwell, Warhol, Lichtenstein, mientras que el espacio de Contessa ofrecía obras de Alex Katz, Frank Stella y Chuck Close – junto a un Renoir a la venta por 1.9 millones de dólares-. A escasos metros de la entrada también, tres fotomontajes de la serie “Action: half life” del colectivo ruso AES+F atraían la atención en el stand de Juan Ruiz. Como destacaban también las enormes fotografías de la serie “Shipyard” de Edward Burtynsky en el espacio ocupado por la galería londinense Flowers o los enormes discos de Robert Schaberl en Karpio+Facchini.


Dolby Chadwick Gallery
La neoyorkina Sundaram Tagore y la también londinense Berkeley Square Gallery presentaban unos cuantos artistas indios de los muchos que representan, mientras que Schoeni (Hong Kong), Tao Water (Boston) y las coreanas Miz y Athena-Paris añadían otros tantos artistas a la delegación de arte asiático. Mientras que Kako y el interesante Oleg Dzubenko, procedentes de Georgia y Lituania respectivemente, ocupaban las paredes de la galería Gertsev. Varios coleccionistas se interesaron por la obra “Harlequín” de éste último – explicaba la directora de la galería- . Pero ya estaba vendida, desde el mismo día de la apertura de puertas.
Finalmente, dieciocho galerías ocupaban la más arriesgada sección Currents. Allí coincidían jóvenes promesas, como la cubana Juana Valdés (Diaspora Vibe Gallery), el francés Rod (Damien B. Gallery), o los norteamericanos Matthew Kurynski, de tan sólo 25 años (Ashley Gallery) y Gary Ruddell – de cierto parecido, se dijo, con Neo Rauch- (Dolby Chadwick Gallery) junto a artistas ya vistos en unas cuantas Bienales. Muchos recordarán por ejemplo, la célebre obra Loudspeakers de Santiago Sierra, en la entrada del Arsenal de Venecia, que reproducía ininterrumpidamente normas y estadísticas aparentemente banales sobre la propia bienal. O el vídeo ¿Quién puede borrar las huellas? de Regina José Galindo – ganadora del león de oro-. Tanto Sierra como Galindo venían representados por la recientemente inaugurada y prometedora Prometeo Gallery de Milán. Casi directamente de la bienal, venía también el cubano Alexandre Arrechea, ex miembro del colectivo Los Carpinteros –presentado en el pabellón latinoamericano-. Colectivo que hace apenas un mes batía en Sotheby’s su propio record con una serie de ocho acuarelas vendidas por $42.000-. Sin sorpresas, la serie “Dust”, presentada por Magnan Projects, era vendida en su totalidad.



Prometeo Gallery

Aunque también hubo quien se volvió con las manos vacías, la mayor parte de las galerías presentaron ventas buenas o excelentes - subrayaba la organización. Además ésta feria ha sido positiva a la hora de hacer contactos - coincidían la galerista Carmen de la Guerra y la neoyorquina Denise Bibro, que ya habían participado en ediciones anteriores- que esperamos se traduzcan en ventas en los próximos meses. Que así sea, si ello conllevo que nos veamos aquí el año que viene. Porque aunque los neones y la silicona no siempre encajen en mi idea de paraíso, podría quedarme esperándolo en Miami indefinidamente.

Texto: Raúl Martínez Fernández

www.art-miami.com

  • ArtFacts.Net: la experiencia al servicio del arte

    Desde sus comienzos en 2001, ArtFacts.Net™ ha desarrollado una exhaustiva base de datos de artistas a través de sus colaboraciones con galerías, museos, ferias y asociaciones de marchantes de arte nacionales e internacionales