Language and login selector start
Idioma
Deutsch
English
Español
Français
Italiano
Language and login selector end

ANISH KAPOOR - My Red Homeland


Courtesy: CAC Málaga & Lisson Gallery

CAC Málaga. 27 Enero-30 Abril 2006

Cuando el pasado 26 enero me entrevistaba en Málaga con Anish Kapoor (Bombay 1954), discutimos, entre otras cosas, sobre el creciente interés que el arte contemporáneo indio despierta en Occidente. Con cierta ironía, concluía diciéndome que los artistas indios son cada vez mejores “porque se preocupan menos por el hecho de ser indios, y más por el hecho de ser artistas”.

Al día siguiente se inauguraba en el CAC de Málaga la exposición "My Red Homeland". Una monumental instalación con ese mismo nombre, formada por 25 toneladas de vaselina roja dispuestas en un inmenso contenedor circular daba título y presidía la muestra. Como si de la manilla de un gigantesco reloj se tratase, un brazo metálico conectado a un motor hidráulico, giraba sobre su eje central, empujando y aplastando la vaselina roja, en un lento y silencioso acto infinito de creación y destrucción. Una serie de esculturas de menores dimensiones, así como unas cuantas pinturas hasta ahora inéditas en España, dominadas también por el color rojo completaban la muestra, que podrá ser visitada hasta el 30 de abril.


Courtesy: CAC Málaga & Lisson Gallery

Anish Kapoor

Aunque el título de la muestra “My Red Homeland”(Mi patria roja) podría aparentemente apuntar a su India natal, se refiere, sin embargo, a otro territorio: “mi patria interior”- explicaba Anish Kapoor el día de la inauguración-. “Siempre he pensado en el color rojo como el color del centro, como una ruta de investigación emocional”. Rojo es el color de la sangre, de las pasiones y las emociones, rojo el color de la carne, convertida aquí en cera y vaselina – materiales también orgánicos, pero imperecederos-. Más que un mero nexo de unión entre las obras que conforman esta muestra, el color desempeña un papel fundamental en la escultura de Anish Kapoor, una de las figuras más importantes del arte contemporáneo. Desde sus primeras esculturas, realizadas con pigmentos que cubrían simples formas geométricas y biomórficas, hasta sus trabajos más recientes, realizados con metales, ceras y vaselinas – en los que la monocromía crea la ilusión óptica de infinito-, la búsqueda de la inmaterialidad y la espiritualidad mediante el uso del color ha sido una constante en sus esculturas. Espiritualidad, que como afirmaba el propio artista, se vuelve agresiva y violenta en estas obras dominadas por los tonos rojizos.

El espectador es invitado a sumergirse en el infinito de sus tondos especulares, en sus inquietantes pinturas rojas, y en el silencioso y lento movimiento continuo de “My Red Homeland”, obras en las que el objeto trasciende su condición y alcanza una poderosa significación espiritual. “Siempre he tendido hacia lo inmaterial, hacia el no-objeto, hacia lo desconocido. Como artista, realmente no tengo nada que decir. No quiero transmitir un mensaje – en tal caso sería periodista-, sino invitar a una búsqueda” comentaba en la rueda de prensa inaugural. Así, llevado a un universo incierto, donde ya no sirven las palabras, el espectador puede, como con el fuego, el cielo, el mar – y las grandes obras de arte- quedarse contemplándolas indefinidamente. Supongo que provocar este tipo de emociones era a lo que se refería Anish cuando hablaba de “preocuparse por ser artista”.

Texto: Raúl Martínez Fernández

www.cacmalaga.org

  • ArtFacts.Net: la experiencia al servicio del arte

    Desde sus comienzos en 2001, ArtFacts.Net™ ha desarrollado una exhaustiva base de datos de artistas a través de sus colaboraciones con galerías, museos, ferias y asociaciones de marchantes de arte nacionales e internacionales