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Conversación con Magdalena Aguiló, directora de la Fundació Pilar i Joan Miró


Taller Sert - Fundació Pilar i Joan Miró

La Fundació Pilar i Joan Miró en una institución única en el mundo. Configurada a petición del propio Miró en 1979, año en que donó sus talleres al Ayuntamiento de Mallorca, comprende cuatro estudios originales del artista: el taller de Sert, que lleva el nombre del arquitecto que lo proyectó, la casa taller de Son Boter y dos talleres de litografía y grabado. A todo ello hay que añadir un impactante edificio proyectado por el reconocido arquitecto Rafael Moneo en 1992, sede de la colección permanente de la Fundación. En el marco de la feria Art Cologne Palma de Mallorca nos desplazamos a la Fundación para conversar con su directora, Magdalena Aguiló.


AfN: En 1956 Miró se establece definitivamente en Mallorca, ¿qué motivos le llevaron a ello?

Magdalena Aguiló: Miró tenía precedentes familiares en Mallorca. Sus abuelos maternos eran de Sóller, además se casó con una mallorquina, Pilar Juncosa, de la que estuvo enamorado toda su vida. La Fundación conserva también el nombre de Pilar, pues ella tuvo también un papel muy importante en el desarrollo de la Fundación tal y como la entendemos hoy. Además, Miró era un enamorado del Mediterráneo, y tuvo dos referentes paisajísticos fundamentales, Monroig (Tarragona) y Mallorca, a donde viajaba en vapor para ver a sus abuelos cuando era joven. No creo que le costara mucho tomar la decisión de venirse a Mallorca: bonitos paisajes, lazos familiares...

AfN: ¿Y a partir de ahí?

Magdalena Aguiló: Compró los terrenos de Son Abrines y encargó la casa familiar, a la que él llamaba "la casa de su mujer" y al mismo tiempo encargó a su amigo arquitecto Josep Lluis Sert, exiliado, el proyecto del taller. En 1956 ambos proyectos estuvieron terminados y Miró y su mujer vinieron a vivir a Mallorca, donde se quedaron hasta 1983, año de la muerte de Miró. Durante los últimos años de su vida él estuvo muy preocupado por el futuro de sus talleres, al haber creado durante esos años un complejo muy personal: el taller Sert en 1956, la casa-estudio de Son Boter en 1959 -que pudo comprar gracias al premio Guggenheim por los murales que realizó para la Unesco en París- y los talleres de litografía y grabado, adosados a la casa de Son Boter.

AfN: Cuatro talleres situados en la misma zona.

Magdalena Aguiló: Sí, cuatro talleres por los que se iba moviendo y trabajando. El carácter personal de estos estudios es importantísimo: Por un lado, estudio Sert, primera construcción que el arquitecto exiliado hizo en España, proyectado con mucha ilusión. Es una auténtica joya "pre" del Racionalismo, un edificio bioclimático, cargado de significaciones. Son Boter es también capital, por los grafitti de las paredes, de importancia excepcional para conocer el proceso creativo del artista. El futuro de estos edificios le preocupaba enormemente. Años antes de morir recurrió a la única institución política existente, el Ayuntamiento (socialista en aquel entonces) y decidió crear una fundación y donar los cuatro talleres a la ciudad.

AfN: Me interesa también la relación artística de Miró con la creación del estudio proyectado por Sert en Mallorca. Miró le había expresado su deseo de disponer de un espacio donde poder trabajar con varios formatos grandes al mismo tiempo. En 1947, durante su estancia de 8 meses en Nueva York pudo conocer la obra y forma de trabajo de los expresionistas abstractos. Me gustaría saber hasta qué punto pudieron influir a Miró a la hora de decidirse por un espacio grande, en el que poder estar y trabajar dentro del cuadro, "estar físicamente dentro de la pintura", una de las máximas de la Escuela de Nueva York.

Magdalena Aguiló: La historia que planteas me interesa especialmente, me gusta mucho y creo que todavía no se ha hecho la investigación definitiva sobre ello. Realmente es apasionante descubrir el feedback que ha habido entre Miró y la Escuela de Nueva York. Miró tenía a su galerista Pierre Matisse en Nueva York, y gracias a ello los expresionistas abstractos tuvieron acceso en los 40 al conocimiento de su obra, que les fascinó e influyó. Pero lo que me parece más interesante es que cuando la Escuela de Nueva York madura y crea su propio lenguaje artístico, habiendo tomado aspectos de Miró, se establece una relación a la inversa, y Miró absorbe muchas aspectos -era un investigador brutal- de los expresionistas abstractos y los incorpora a su obra. Esta especie de feedback merece un estudio a fondo. Es muy curioso, porque el año pasado estuve en una exposición de Adolph Gottlieb, y era interesantísimo ver la clara influencia de Miró, cuando al mismo tiempo existen muchos aspectos en la obra de Miró de las últimas décadas que reflejan la influencia de la Escuela de Nueva York.

Magdalena Aguiló y Manuel P. Caballero

AfN: Yo estaba pensando directamente en Pollock al ver el estudio de Son Boter, donde pueden observarse las pintadas en suelo y paredes, que me evocan a la manera de trabajar del maestro americano.

Magdalena Aguiló: Más aún: en una de las salas puede observarse perfectamente la marca y el cerco que ha dejado un cuadro enorme en el suelo al ser trabajado exactamente como lo hacía Pollock, desde arriba, introduciéndose físicamente en el cuadro, como él decía. Realmente interesante.

AfN: En 1979, pues, se firma la constitución de la Fundación y la cesión de los talleres de Miró a la ciudad de Palma...

Magdalena Aguiló: Sí, y después de morir Miró en 1983, su viuda Pilar llega aún más lejos, cediendo nuevos terrenos y haciendo la subasta con Sotheby's de todo un conjunto de obras, con cuya recaudación, además de los fondos del Ayuntamiento de Palma, se encarga el edificio de la sede a Rafaél Moneo, que se inaugura en 1992.

AfN: El edificio plantea un diálogo íntimo con la obra de Miró, fuera de cualquier tipo de grandiosidad.

Magdalena Aguiló: Sí, es el llamado Espacio Estrella, el espacio de la colección permanente. Moneo intentó crear una disposición parcelada, con una especie de capillas y una luz muy especial, dada por la utilización de alabastro traslúcido, que tamiza la entrada de la luz. Moneo me comentó que una de las mejores observaciones que le han hecho es la de comparar el interior con un espacio submarino, en el que el visitante va "explorando" el interior. Por otra parte, el concepto global del edificio tiene que ver más con el hecho de que Moneo hubo de construir la sede en medio de este horroroso entorno del boom turístico, cuando los edificios parecían surgir de manera espontánea. Moneo planteó un edificio con aristas, a modo de ciudadela defensiva, que reaccionaba contra el horror del entorno exterior, como una muralla ante la indefensión del degradado paisaje exterior. El corredor de entrada es también muy bonito, austero, muy monacal, como un homenaje al taller Sert: una pared rectilínea en cuyo fondo sitúa a uno a la vista más el taller de Sert que el propio edificio de Moneo, un bonito y humilde homenaje ante Sert.

AfN: Porque además Moneo es discípulo de Sert...

Magdalena Aguiló: Se da la coincidencia de que Sert fue Decano de la Universidad de Harvard y después Moneo también lo fue. Tenemos a los dos arquitectos ligados a la Fundación relacionados con Harvard. Moneo siente además un profundo respeto hacia la figura de Sert.

AfN: En cuanto a los fondos de la Fundación, hablamos de unas 1.700 obras catalogadas, además de un ingente fondo documental -correspondencia, artículos, anotaciones...-, una biblioteca con unos 15.000 volúmenes y una colección enorme de objetos del artista. ¿Se puede definir a la Fundación como el acercamiento más razonado y exhaustivo a la figura de Miró que hay en el mundo?

Magdalena Aguiló: En cuanto a la compresión del proceso creativo de Miró, sin duda. Esas mil setecientas obras comprenden pinturas, dibujos y esculturas. Después tenemos una colección de objetos impresionante relacionados con Miró, aparte de la obra gráfica, que estamos en proceso de catalogarla. Además está el hecho de que hay muy pocos estudios en el mundo que puedan reflejar tan directamente el proceso creativo de un artista de primera línea. El artista recogía los objetos que aquí tenemos y los conservaba para que -decía Miró- en un momento determinado le hicieran saltar esa chispa creativa que diera lugar a una posible obra. La casa de Son Boter no son solo los graffitis: el piso de arriba -actualmente cerrado al público- es una especie de capilla personal, donde Miró se encerraba en la penumbra para reflexionar. Están también las manchas de pintura en el suelo y paredes, y esos graffitis, que son bocetos gigantes de esculturas reales que reproducimos en la casa, para que el espectador pueda entender el proceso de assamblage y creación de sus esculturas. En fin, el conjunto de la Fundación no sé si me atrevería a decir que es el mejor, pero sí que hay muy pocas fundaciones o museos en el mundo que puedan reproducir tan bien el proceso creativo de un artista de primerísima línea como es Miró.

AfN: Las exposiciones temporales de otros artistas en la fundación han tenido como objetivo establecer nuevas líneas de interpretación y diálogo con la obra de Miró. ¿Se sigue respetando esa línea de abrir vías inéditas y coherentes del estudio de su obra a través de estas muestras?

Magdalena Aguiló: La Fundación tiene varias líneas de actuación en cuanto a exposiciones, aunque el apartado de exposiciones temporales no es la principal. Tenemos la voulntad de buscar artistas a través de los cuales se puedan establecer puentes de diálogo con Miró. Exposiciones como la de Gottlieb, Miró y Sert...

Espacio Estrella

AfN: Bourgeois...

Magdalena Aguiló: Sí, establecimos un diálogo muy bonito entre los dibujos de ambos artistas... En octubre inauguramos una exposición titulada Metapaisatjes, en la que jóvenes artistas han utilizado medios tan interesantes como el GPS o el WIFI. Miró no conoció estas nuevas tecnologías, pero estoy segura de que le habría entusiasmado ver como potenciamos su utilización. Para mí este es el aspecto más importante de la Fundación: que sea como un laboratorio de ideas a nivel expositivo y de reflexión, con nuestros talleres, seminarios, actos culturales... el ser algo más que un centro de exposiciones, esa es mi gran obsesión como directora. Un centro donde nos planteemos preguntas y problemas que sean canalizados a través de muchos medios distintos.

AfN: Y la voluntad de ser un centro pionero da la oportunidad de ofrecer lecturas inéditas de la obra de Miró.

Magdalena Aguiló: Por supuesto, en ello también trabajamos. No solo con la programación de aquí, sino de cara al exterior. La exposición que hicimos este año en Quito (Ecuador) ha sido inolvidable. Fue maravilloso ver cómo la ciudad entera estaba "mironizada". Dentro de poco expondremos en Letonia, y ahora estamos investigando el aspecto oriental en la obra de Miró... a ver qué sale. Miró dejó escrito que para nada quería que esto fuera un museo tradicional, sino un centro vivo, dinámico y experimentador.

AfN: Y cumplir su voluntad se mantiene hoy día.

Magdalena Aguiló: Yo me releo los estatutos muy a menudo, y me reafirman en muchos de mis ejes de trabajo.

AfN: La Fundación también otorga premios y becas de diferente naturaleza...

Magdalena Aguiló: El 11 de octubre hacemos la entrega de premios, en homenaje a Pilar Juncosa, cuyo santo es el 12 de Octubre -día del Pilar, fiesta nacional-. Otorgamos premios y becas en varias disciplinas: investigación, creación, los talleres de litografía y grabado de Miró que siguen en activo, un premio de innovación de artes gráficas y seriadas.


Entrevista: Manuel P. Caballero

miro.palmademallorca.es

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