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Reseña del libro "The legacy of Mark Rothko"


Casi ninguna otra obra de arte del siglo XX es tan solicitada en la actualidad como las obras de Mark Rothko. El pasado mes de mayo, su pintura "No. 15" de 1952, campos de color rojo sobre fondo amarillo, alcanzó el increíble precio de subasta de 50,4 millones de dólares en Christie's. No hace ni un año, el principal subastador de Sotheby's, Tobias Meyer, consiguió adquirir "White Center" (una obra realizada en 1950 de aproximadamente 2 x 1,4 metros) por 65 millones de dólares. Con la comisión, su nuevo propietario tuvo que pagar por ella 73 millones de dólares. Estas sumas hacen estremecer a los analistas del mercado del arte.

La obra del representante más importante del Expresionismo Abstracto, junto a Jackson Pollock y Willem de Kooning, es muy conocida y cuenta con gran demanda; conocida porque cuenta con innumerables fans que valoran particularmente las obras abstractas producidas después de 1946, y de gran demanda por parte de coleccionistas de gran poder adquisitivo a quienes les gustaría poseer tan prestigiosa "marca" -como la que ahora representa Rothko-, así como por especuladores que saben que, en un futuro próximo, el valor de las abstracciones de Rothko no disminuirá, sino que seguirá en aumento.

Hasta el 24 de agosto, todo aquel que esté interesado en la obra de este artista puede aprovechar la gran oportunidad de disfrutar de más de 70 pinturas y unas 40 obras sobre papel en el Hamburger Kunsthalle, con ocasión de la primera retrospectiva del artista realizada en Alemania en más de 20 años. Pero para aquellos que estén interesados en el desarrollo en el mercado de este maestro de la pintura, especialmente tras su suicidio en 1970, recomiendo la lectura del libro "The Legacy of Mark Rothko" ("El legado de Mark Rothko"), escrito por el periodista Lee Seldes.

Estamos ante una obra respaldada por un excelente trabajo de investigación, que no ha perdido relevancia; una lectura imprescindible para todo aquél que esté interesado en Rothko, en tener una visión de los mecanismos del mercado internacional del arte y de su capacidad para ignorar la voluntad de un artista en aras de la optimización de los beneficios. Este libro se publicó en 1974 en Estados Unidos, y posteriormente, en 1996, se publicó una versión revisada en edición de bolsillo que aún está disponible.

En el primer tercio del libro, Seldes traza el itinerario de la vida del artista: nacido en 1903 en la provincia de Vitebsk (Rusia) con el nombre de Marcus Rothkovich; en 1913 se trasladó junto con su madre y hermanos a Estados Unidos, donde vivía su padre. Empleando la educación y evolución artística de Rothko, su matrimonio con Mary (Mell) Alice Beistle, ilustradora de libros infantiles, y el tardío nacimiento de sus hijos Kate y Christopher como marco de fondo, el autor del libro pone especial énfasis en presentar una información detallada de la evolución de los precios que alcanzan sus obras, en el lento pero creciente interés que suscitan éstas y en el deseo del artista de poder decidir dónde y cómo se deberían exponer sus obras. En los siguientes acontecimientos, no deja de ser significativo que Rothko prefiriera renunciar a exposiciones, incluso en museos importantes, y volver a comprar sus obras cuando éstas no se exponían según sus ideas.

Esta actitud es incluso más significativa si tenemos en cuenta que sus ingresos eran aún bajos a mediados de los años 50 -a pesar de la creciente importancia del artista. Sólo en la última década de su vida pudo dejar de preocuparse por el dinero, exactamente cuando los poderosos marchantes intentaban ganarse su confianza. En 1962, Rothko abandonó la galería Sidney Janis, ya que se estaba centrando particularmente en el Arte Pop, que Rothko detestaba. A través de la mediación de su amigo y asesor financiero Bernard Reis, comenzó un intenso trabajo en conjunto con Frank Lloyd y su galería Marlborough. Lloyd era un merchante muy astuto, con galerías y empresas en Liechtenstein, Suiza, Londres, Toronto, Roma y Nueva York. Y fue Lloyd quien pisoteó la voluntad de Rothko y lo degradó hasta convertirle en una simple mercancía.

El libro comienza exactamente el 25 de febrero de 1970 -el día en que Mark Rothko se suicidó con una cuchilla de afeitar. Rothko deseaba, como última voluntad, que sus dibujos permanecieran en su Fundación, que debía conservarlas para fines educativos. Finalmente, quería que se entregaran sus obras a museos importantes como un conjunto de obras enrevesadas pero unidas temáticamente. Su mujer Mell recibiría entonces su residencia con el inventario -al que también pertenecían algunas pinturas- junto con una cantidad total de dinero.

Pero su última voluntad nunca se realizó. Bernard Reis y el amigo artístico de Rothko, Theodoros Stamos eran, entre otros, los administradores y directores conjuntos de la Fundación. A la vez, estaban en contacto con Frank Lloyd. Debido a sus buenos contactos con el mundo del arte neoyorquino y la alta sociedad, Reis estaba en la nómina de la galería. La ambición de Stamos era ser representado por Marlborough (lo que finalmente sucedió). Por ello, no resulta sorprente que este evidente conflicto de intereses permitiera que, en sólo tres meses, la Galería Marlborough se hiciera con el legado entero de Rothko.

El escándalo no fue solo que se ignorara por completo la voluntad de Rothko sino que, mientras tanto, sus amigos estaban tan corruptos que actuaban únicamente en beneficio de Frank Lloyd, participando en farsas y encubrimientos y, de esta forma, dañando económicamente a la Fundación y traicionando su objetivo inicial. La demanda interpuesta contra la Fundación por la aún joven hija de Rothko, consiguió poner fin al escándalo. Sin embargo, tuvieron que pasar varios años hasta que la Fundación pudo recobrar la mayoría de las pinturas o, en algunos casos, obtener una razonable y adecuada indemnización; y hasta que se dictó sentencia contra los corruptos administradores, los hasta ahora directores titulares de la Fundación y Frank Lloyd.

Lee Seldes merece un gran reconocimiento, al ser el único periodista que ha seguido el juicio, investigado todos los documentos disponibles y realizado numerosas entrevistas para entender este impresionante escándalo en el mercado del arte, también conocido como el "Watergate del mercado del arte", su alcance y relevancia, para finalmente escribir un libro sobre ello. Pero para los entusiastas de las pinturas de Rothko, hay que decir que este libro, sumamente emocionante, que se extiende a través de largos pasajes, es un placer, sobre todo, para juristas y aquellos interesados en el mercado del arte. Si alguien quiere saber más acerca de las pinturas de Mark Rothko, debería leer una monografía sobre el artista o visitar los museos que conservan algunas de las obras de su legado. La Fundación ha donado todas las pinturas que tenía en su posesión a museos de relevancia en Estados Unidos y el extranjero. Tan solo la National Gallery en Washington DC recibió 285 pinturas y más de 600 obras se han distribuido entre 25 museos estadounidenses, cuatro obras en Europa y dos en Israel. Después de todo, la última voluntad de Mark Rothko se cumplió.

Texto: Jens Pepper

Traducción: Sara Sánchez Alonso / Raúl Molín López





Lee Seldes
"The Legacy Of Mark Rothko"

Editorial: Da Capo Press; edición revisada (21 de agosto, 1996)
Idioma: Inglés
ISBN-10: 0306807254
ISBN-13: 978-0306807251

$19.00 / £ 14.99

www.parthasverlag.de

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