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Entrevista de Artfacts.Net con Caprice Horn


Caprice Horn y Marek Claassen



AfN: Hola Dra. Horn.

CH: Hola.

AfN: No tenemos mucho tiempo porque se va a China. ¿Adónde?

CH: A Pekín y a Shanghai.

AfN: ¿Es su primera vez en Asia?

CH: No, he estado en Hong Kong a principios de este año.

AfN: En este septiembre observamos cinco ferias y siete bienales en Asia. ¿Cree que en el futuro se le dedicará el otoño a Asia?

CH: Pienso que en los últimos años se ha intentado dedicar mucho esfuerzo al arte chino y asiático. En lo referente a todas las ferias y bienales que hemos visto en los últimos años, ha habido una gran revolución: un incremento en el número de ferias y bienales, lo que no significa que todas sean buenas (cualitativamente buenas). Sin embargo, es interesante porque Asia es un mercado muy atractivo, no sólo en lo que respecta al arte que se ha creado allí, sino también al número de marchantes y galerías que trabajan allí. Es un nuevo mercado que está surgiendo, está apareciendo, y todo ello lo hace muy interesante. Además, uno de los principales intereses por los que estamos pasando tiempo allí es por la cantidad de cosas que ocurren. Tiene mucho potencial.

AfN: En un reciente estudio descubrimos que su galería participó en 22 ferias diferentes en los tres últimos años. Es un récord mundial. ¿Cuándo y por qué apareció ese ansia de conocer mundo?

CH: Creo que siempre he tenido ansia de conocer mundo.
En cuanto a las galerías, empezamos a acudir a ferias de arte hace unos tres años. Y como acabo de mencionar, existen muchas ferias, hay mucho donde elegir, muchos mercados en los que escoger: si se quiere encontrar artistas, coleccionistas, trabajar con ellos o con instituciones... El mundo está a nuestros pies en lo que respecta al mercado del arte en estos momentos. Se ha globalizado mucho.

Con relación a lo que hemos visto en los últimos años, Europa está en algunos aspectos, y estoy segura de que contrariaré a algunos, bastante satisfecha. Y si se observan los mercados emergentes, creo que en ellos están pasando cosas fascinantes. No ha comentado que en noviembre de este año estaré en los Emiratos Árabes, y en diciembre en la India. Estos mercados emergentes muestran un ávido interés en el arte, también en el arte contemporáneo europeo, y uno quiere formar parte de eso. Al menos yo sí quiero formar parte de eso. Ocurre lo mismo con Asia o con Rusia, que se está desarrollando de una forma increíble.

AfN: Para mí, viajar es como una carga enorme porque empezamos a viajar hace muchos años y ya no puedo ver ni un avión más.

CH: Odio tener que decir esto, pero tengo el mismo problema. Por primera vez en mi vida, tuve un vuelo muy malo a Sudamérica y de repente comencé a tener fobia a volar. Desde entonces, odio volar. Subo a un avión todos los días y es horrible.

Sí, es un trabajo duro: volar, depender todo el tiempo de una maleta... Pero al mismo tiempo, cuando uno vuelve, con las experiencias vividas... no ha sido una pérdida de tiempo, ha sido fascinante. Proporciona energía y entusiasmo. Hoy por hoy, creo que la inversión se recupera muy rápido.

AfN: Cuando observamos el ránking de participación en las ferias, vemos en las tres primeras posiciones a galerías de Berlín. Además de usted como número uno, aparecen DNA (Johann Novak) y Michael Schultz como número dos. ¿Por qué son berlineses?

CH: Berlín ha iniciado un proceso de transformación. Cuando abrí la galería, que no fue hace tanto tiempo, Berlín era una ciudad tranquila en cuanto al panorama artístico. En los últimos dos o tres años, Berlín se ha convertido en el verdadero precursor del mundo del arte. Aquí el arte y las galerías son apasionantes. Si alguien me preguntara dónde se encuentra el panorama artístico más apasionante del momento, diría sin duda alguna que en Berlín.

Sin embargo, Berlín no es necesariamente la ciudad con más coleccionistas o comisarios, y ese es uno de los principales motivos por los que muchas galerías berlinesas también se dirigen a otras zonas, a otros países. Creo que muchas galerías berlinesas le dirán que también es una necesidad financiera. No es lo que ocurre ahora, porque Berlín ha cambiado mucho y estamos recibiendo a muchos coleccionistas y comisarios que llegan a Berlín. Ya no es una condición previa para viajar.

Pero esto no es Nueva York. El otro día hablé con alguien y me preguntó si pensaba que esto era sostenible, todo el bombo del arte en Berlín, o si pensaba que la gente dentro de dos años dirá "Estuvimos en Berlín. ¿Qué pasó? ¿Por qué no funcionó?". Es una posibilidad. No lo sabemos. Creo que para hacer que Berlín sea sostenible a largo plazo se necesita mucho más, pero en este momento es la ciudad más fascinante que existe.

AfN: Y las galerías encuentran su sitio trabajando por todo el mundo...

CH: Pienso que en el pasado era siempre una necesidad. Pero si Berlín quiere ser el centro o el foco del mundo del arte, también necesita ser internacional. Y ser internacional significa viajar, tener intercambios con otras galerías extranjeras. Si la Bodhi Gallery viene ahora aquí, y conozco otras galerías que quieren abrir aquí también, es obvio que funciona de las dos maneras. Vienen como base, y muchas galerías berlinesas también trabajan con bases fuera de Berlín, como por ejemplo la Volker Diehl en Moscú, etc.

AfN: He oído que algunos artistas han presionado a sus galerías desde fuera (porque quieren tener una exposición aquí) para abrir una galería.

CH: Cierto. Es obvio que muchos artistas han venido a instalarse en Berlín en los últimos años. Piensan que Berlín es la ciudad más fascinante, y quieren una galería aquí. Lo más increíble que se le puede decir a un artista es que se va a exponer en Berlín. Al menos, los artistas lo creen así.

AfN: Usted no acude a muchas ferias en Berlín y tampoco en Alemania. ¿Por qué?

CH: Es una pregunta difícil de responder. No quiero herir a nadie, pero pienso que para nosotros el panorama de las ferias de arte en Alemania no tiene necesariamente gran interés. En estos momentos, como ya he dicho, me estoy centrando principalmente en mercados vírgenes y en los países que creo que son muy interesantes.
En lo que respecta a las ferias berlinesas, tenemos Art Forum, que obviamente también es una feria interesante, pero debemos esperar...

AfN: Su exposición actual se llama "Beyond the limits", de Mitra Tabrizian, fotógrafa iraní-británica y directora de películas. Usted declara que "La teoría del progreso en la historia se centra esencialmente en tres aspectos: la historia como evolución, como declive o como ciclo repetitivo". ¿Qué aspecto es el que cuenta en el trabajo de las galerías y en el sistema de ferias?

CH: Yo diría que una combinación de los tres. Nunca es fácil encontrar un único factor común para explicar la historia. Es un paso adelante y cinco atrás, y luego siempre hay pasos laterales, que compensan la historia. Y creo que al mundo del arte se le aplica lo mismo. Con el aumento del sistema de ferias, es obvio que el mercado del arte ha cambiado considerablemente, y pienso que esto también ha contribuido a que sea tan internacional y fascinante como lo es en estos momentos. En cuanto al volumen, la facturación neta actual del mundo del arte tiene mucho que ver con la globalización del sector. Así que sí, es progresivo en ciertos sentidos.

Personalmente pienso que hay demasiadas ferias y que algunas desaparecerán en un futuro inmediato. Muchos están aprovechándose de la situación. Mucha gente se está subiendo al carro. Dicen: "¡Esto es increíble! ¡Hay tanto dinero flotando alrededor del mundo del arte! ¡Hagamos una feria! ¡Una bienal!". Pero siempre hay que mantener la calidad. Ocurre lo mismo con algunos artistas que funcionan muy bien en el mercado, creo que la permanencia de algo sólo la aseguran la calidad y la innovación, y ahí es cuando hablamos de hacer algo nuevo, exponer algo nuevo que a lo mejor no es lo establecido, a lo mejor va en contra de la corriente mayoritaria, pero al menos tiene una aspiración cualitativa para uno mismo. Se trata de algo especial. Y creo que asegurará una mayor duración.

AfN: Leí hace poco un estudio sobre el sistema de las ferias de arte y de las galerías. Decía que el sistema de las ferias de arte "es una forma de normalizar un mercado que no lo está, porque en las ferias no podemos mostrar obras de arte disparatadas o instalaciones que se salen de lo común, como en las bienales. Tenemos que centrarnos en cosas que se puedan vender, trasladar, etc." ¿Piensa que las ferias son una herramienta para normalizar el mercado? Y si lo son, ¿es eso bueno?

CH: Lo que está claro es que en las ferias (especialmente en algunas de las más renombradas) existe un proceso de autoselección. No siempre hay (o a veces lo parece) una buena disposición hacia las galerías más jóvenes o hacia un riesgo por obras más controvertidas. Es evidente que existe el deseo de ofrecer algo que siga la corriente mayoritaria y que se pueda trasladar con facilidad.

Creo de hecho que eso va en detrimento de las ferias porque, hoy en día, da igual que uno vaya a Frieze, a Hong Kong o a Honolulu, porque se ve lo mismo en todas partes. Hay un montón de cosas secundarias, siempre aparecen los mismos artistas, siempre se presentan las mismas galerías... Pienso que, del mismo modo que los galeristas se están cansando de ir constantemente de una feria a otra, también lo están haciendo los coleccionistas y los comisarios. Y al principio se preguntan: "¿Para qué volar a Hong Kong? ¿Para qué volar a Nueva York si lo que veo en Basel es exactamente lo mismo que lo que veo en Frieze, en Nueva York o en Honolulu?". Me parece una auténtica lástima.

Me gustaría ver que los países y las ferias desarrollan su propio carácter, que están dispuestos a correr riesgos para ofrecer nuevas obras, a conseguir que las cosas sean emocionantes de nuevo para que podamos decir "¡Hala, tengo que ir ahí! ¡Necesito ir ahí! ¡Si me lo pierdo, me muero!" Y eso ya no ocurre. Hay una normalización, una estabilidad que hace que sea bastante aburrido. No es una normalización por el mero hecho de ser positivos, es que se vuelve bastante aburrido. Y eso, creo yo, es una lástima. Pero otra vez tenemos que decir que un gran número de ferias se han vuelto muy caras por las galerías que participan en ellas, así que pienso que de alguna forma quieren pisar sobre seguro. Tan sencillo como eso.

AfN: Con los artistas jóvenes existe también la dificultad de no saber quién sobrevivirá en este sistema, así que creo que mucha gente también se arriesga según el nombre.

Tiene un grupo de artistas muy variado en su cartera.
La más joven, Hanna van Ginkel (1982), tiene tan solo 26 años y la media de edad de sus artistas es 38. ¿Por qué escoge artistas jóvenes?

CH: Veo que ha hecho sus deberes. [Se ríe]. No solo escojo artistas jóvenes, sino que pienso que son fascinantes. Además, encuentro muy interesante descubrir lo que considero un buen talento, alentarlo y promoverlo. Muchos de nuestros artistas son muy bien recibidos en museos, bienales, en todas partes... y eso me emociona. Es decir, nosotros, como la mayoría de las galerías, tenemos también la posibilidad de buscar artistas no tan jóvenes con más experiencia y más afianzados. A veces es una necesidad, pero a mí no me emociona tanto.
Siento mariposas en el estómago cuando aceptamos artistas jóvenes, cuando los alentamos y los promovemos. Me emociono muchísimo cuando alguno expone en un museo.

AfN: Sus artistas vienen de todo el mundo: Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Sudáfrica... Pero la mayoría son alemanes (seis si no me equivoco), y también hay cuatro españoles y cuatro coreanos. ¿Por qué coreanos y españoles?

CH: No elijo a los artistas por su lugar de procedencia. Me gusta pensar que los escojo según lo que me gusta. Es evidente que tengo un punto de vista subjetivo a la hora de considerar una obra de arte interesante. Intento buscar lo que considero original. Esto es así porque he viajado mucho a estos países y he descubierto a algunos artistas coreanos que me parecen apasionantes. El panorama artístico coreano me parece muy interesante en muchos aspectos.

Durante años hemos estado hablando del panorama artístico chino... Sinceramente, creo que sí, ha habido obras de arte muy buenas procedentes de China, pero también creo que otras han sido totalmente sobrevaloradas, y no creo que esta situación aguante por sí sola. Si observa algunos de los precios de los artistas chinos del momento... creo que son un auténtico disparate, porque algunas de las obras son completamente mediocres. Así que creo que hay otros países muy interesantes, Japón, por ejemplo. Por desgracia, aún no he encontrado ningún artista japonés, aunque iré a Japón pronto. He visto algunas obras muy interesantes.

AfN: Llega el otoño. ¿Qué tiene planeado? ¿Algo que destacar?

CH: Estaremos en Abu Dhabi en noviembre. Obviamente, a finales de octubre tenemos el Art Forum donde las galerías expondrán lo mejor de lo mejor. Nosotros expondremos Democracia. Hemos estado en una muestra comisariada con Hans-Ulbricht Obris, y Daniel Canogar está trabajando en el Reina Sofía. Así que también estamos deseando presentar a estos artistas en muestras en solitario aquí en Berlín.
Eso es lo que hay que destacar.

AfN: Los periódicos están llenos de noticias sobre una crisis mundial en el sector financiero. ¿Teme lo que se avecina?

CH: ¿Qué crisis? [Se ríe]. Siempre hay millones de crisis y, ¿sabe qué? Se puede incrementar mucho una crisis hablando de ella. Se puede acabar creándola. Creo que el mercado del arte ha sido extremadamente fuerte en los últimos años. Pienso que lo que va a pasar es que las cosas se estabilizarán, puede que nos centremos más en lo que tiene más calidad y no nos ciñamos a anunciar algo a bombo y platillo por su rápido boom en el mercado del arte. En un corto período de tiempo se han alcanzado precios astronómicos y se ha catapultado a muchos artistas hacia la fama, y creo que lo que vamos a presenciar ahora será una crítica de lo que es bueno de verdad, lo que realmente vale el dinero que se pide por él. Sí, creo que las cosas se estabilizarán.

Desde luego que he oído rumores sobre una recesión, y hasta los museos preguntan: "¿Ha oído lo de la recesión?". Porque también los museos son dependientes, sobre todo de la gente que les financia... Es evidente que algo pasa. No nos hemos dado cuenta, quizás porque viajamos mucho y estamos siempre en determinados mercados emergentes donde la gente está ansiosa. Está emocionada. Es un mundo totalmente diferente.

Este año en Basel había muy pocos coleccionistas americanos. Puede que una razón sea la debilidad del dólar. Sé por boca de coleccionistas americanos que la debilidad del dólar está haciendo mucho daño. Como galerista, creo que en esas circunstancias hay que tener eso en cuenta.

AfN: Pero también puede ser bueno porque los nuevos artistas no son los que tienen los precios más altos, así que quizás algunos coleccionistas escojan a artistas más jóvenes para completar su colección.

CH: Me da la sensación de que algunos coleccionistas tienen un verdadero interés en especular con artistas jóvenes, en descubrir nuevos talentos. Es probable que los coleccionistas estén tan emocionados como las galerías con los artistas jóvenes. Están diciendo "¡Vamos a descubrir a alguien! ¡Vamos a descubrirlos juntos!". Y los coleccionistas se han vuelto (gracias a Dios) muy influyentes en el mercado artístico. Quieren seguir el progreso para descubrir qué es lo que va a ocurrir. Si decimos; "mira, tengo que arriesgarme aquí. Pero esta obra... creo que simplemente es bonita; creo que es un buen artista", y a los seis años se descubre que al artista le va de maravilla, es un sentimiento de satisfacción enorme para el coleccionista. En lugar de ir a la cima y decir "bueno, si todos los demás (¡como los lemmings!) han cogido esto, haremos lo mismo". No es comparable a descubrir algo por uno mismo. Y los coleccionistas también quieren descubrir. Y eso es emocionante.

AfN: Dra. Horn, gracias por darnos la oportunidad de hablar con usted.

CH: Ha sido un placer.